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viernes, 3 de febrero de 2012

BABEL

¿Por qué Babel? y por qué en tres partes y ahora un nuevo fragmento de lo que intenta ser una explicación de lo que me sucede, de lo que pienso, de lo que viví, del futuro.

Alguien me dijo que si el 31 de diciembre después de las 12 de la noche das una vuelta a la manzana con un bolsito en la mano aungurás un año de viajes. Lo hice, entre cohetes, rompeportones y chasquibums de la mano de mi hermana con una carterita en el brazo, copa y tacos. A la semana siguiente me enteré que me iba a laburar a Río de Janeiro. Es creer o reventar. 
Una compañera me recomendó hacer una lista de deseos desde el día de mi cumpleaños y hasta veinte días después de la fecha para leerla al año siguiente y comprobar y comparar con todo lo que haya sucedido en el transcurso de los meses hasta el día del nuevo año de vida. La hice y la dejé ahí, en la última hojita de alguno de todos los anotadores que tengo en mi escritorio.Veremos. Si se cumple puede que para fin de año esté casada ;)
Cumplí 28 años. Mentí cientos de veces desde ese día hasta hoy. La mentira que más me molesta es ésta. Dije que iba a publicar este post antes de que termine el año y no lo hice. Tengo cientos de excusas para justificarme pero la verdadera es la que duele y no la quiero compartir.
Aquí estoy, esto es un pastiche, quiero poner en palabras lo que "sucede", como dije más arriba. Quiero contar porqué Babel.
Dice mi querido google al respecto... que los hombres se propusieron edificar una ciudad y una torre para llegar al cielo y conseguir perpetuarse en el tiempo. Pero Dios pensó que era una obra demasiado pretensiosa por ser la primera; perfecta y peligrosa y decidió bajar y dispersar por la Tierra y confundir las lenguas de estos hombres que ya estaban en plena construcción. ¿Qué quería Dios? Que los hombres se esfuercen en lograr todo lo que se propongan incluso en esto de comunicarse y entenderse unos con otros.
Durante los últimos meses del 2011 pensé que estaba ahí en la torre de Babel justo unos segundos después de que -imagino- se convierta todo en un caos. Me sentí hablando sin comunicar, sin entender. Hablando un mismo idioma, sin escuchar. La lengua, las mismas palabras pero imposibilitada de transmitir de relacionarse. De compartir.

Por eso escribí Babel I que fue la manifestación de la incomunicación. El mejor ejemplo. Un viaje -el hombre que se dispersa en la Tierra- los años de separación. La incomunicación por la distancia y -cara a cara- años después la imposibilidad de transmitir y de relacionarse, intacta.
Cuando comencé a escribir este blog con otro nombre y otras intenciones era mi objetivo, eso por lo que tenía que esforzarme y lo que me alentaba a escribir Lucas. Quería lograr volver a verlo y más aun no olvidarme de él. Logré mantener sus recuerdos y acordarme de él de vez en cuando, con cariño. Y si lo traigo ahora al presente es porque justo antes de fin de año recibí un mail en el que me avisaba su regreso a Buenos Aires, iba a ser un viaje breve y lo fue pero alcanzaba para vernos y tomar un café. El escribió en otra lengua: "tengo maravillosos recuerdos tuyos" (sí, míos. Nuestros)
Pero tuve que elegir y me fui de Buenos Aires todo el tiempo que Lucas estuvo aquí, para reencontrar a otra persona fui a buscar a Gabi el de 5 años, pero ya no estaba ahí o era muy joven todavía...
Babel II y Babel III  son más felices son también resumen de lenguas, una viaje en un tiempo determinado por horas y días pero que en mi propio tiempo es infinito. Empezó y todavía no termina, día a día lo recreo, lo recuerdo, no lo olvido.


Para mí Babel es el fin. Fue el final de la utopía de unos cuantos hombres que querían alcanzar la perfección de la existencia y ser inmortales, infinitos.
Para mí Babel fue darme cuenta lo difícil que es comunicarse y que la dificultad no está en las diferentes lenguas, si no en cada persona. Tal vez por incapacidad, tal vez por timidez o por desgano, a la gente nos cuesta comunicarnos. Por eso me propuse el ejercicio de comunicar y el desafío cotidiano de hacerlo sin palabras.

Cuando hablo trato de mirar a los ojos, mucho más si me hablan entonces escucho con los ojos también. Me río y comparto la risa. Si digo "hola", "gracias", "chau" que no sea al aire y si abrazo que sea con intención; un refugio el cuerpo del otro, es compartir. Uno no puede abrazarse solo...
que en el abrazo se mide el afecto me dijeron hace unos días y es así.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Beijo roubado*

A fin de 2010, escribí que les deseaba a todos un año de sorpresas y otras cosas... de besos, lleno de besos, sí!
Porque el 31 de diciembre me besaron, sorpresivamente, un pibe que andá a saber por qué eligió besarme, lo hizo con intención. Tres segundos y fuegos artificiales, me sonrío. Me gustó, me gusta ese chico. Lindo él, linda su actitud, lindo su beso. 
Ahora casi termina el año. Mucha gente se besó, seguro que a todos los que les desee besos de buenos augurios se anduvieron "besuqueando" al por mayor y me alegro. Yo no. "Gracias, paso", creo que mi frente rezaba esa frase o tal vez mi cara, mi casi constante cambio de peinado. 
Cuando fui pequeña dije muchas veces: "basta, ya no tengo más besos"- si la gente me pedía un besito. Me encantan los besos. 
Sí, me besaron y besé. En enero tuve besos bolsoneros con un chico "tan liiinndooo" (así como cantando se pronuncia la frase) muy potro! (diría mamamono). 
Y eso fue todo. Beso en diciembre, besos en enero... y los 11 meses restantes? ah sí, hubo otros pocos, ninguno importante.
Antes de mitad de año, desde mayo a septiembre y antes de viajar morí por un beso de un fotógrafo que me volvía loquita, tuve la oportunidad de charlar con él un par de veces (2 tal vez) Suficiente. El pibe era una farsa y me aburrí. Pensé: "el próximo beso será en Europa". Montreal, Madrid, Oslo, Londres y París. Fui a cenar con uno de la última ciudad mencionada. Comimos en un restaurante italiano de Amsterdam y bebimos unos tragos en un bar. Escuche muy de cerca: "amo tu perfume" y me reí como si tuviera 12 años. "Gracias, es de coco"- le dije. Nada más. ¿¿Y el beso??
Unas semanas después estaba de vuelta en Buenos Aires, "mucho laburo" dice la gente y a mí se me pegó también esa frase. Entre reuniones y el calorcito se acercó la fecha de mi cumpleaños. Ese mismo día mi amor viajero con el que nunca me besé se volvía a ir. Así como un suspiro limeño del que en un par de días y espero antes que termine el año, escribiré. ¿Por qué tanta aprehensión por una persona a la que ví un par de veces hace varios años y que (volviendo al motivo de este post) nunca me besó? 
Adriana Calcanhotto dice: "Entre por essa porta agora e diga que me adora, você tem meia hora pra mudar a minha vida" 
Durante todo este tiempo y todavía hoy y "andá a saber" cuándo se me pasa; tengo esa sensación de querer, de desear que algo o alguien me cambie la vida; tal vez con un beso, tal vez con un par de palabras tal vez para siempre. Y no porque mi vida sea fea o no me guste o esté disconforme pero cumplí 28 años y mi casi único y egoísta pensamiento es buscar modos y cosas que refuercen mi deseo infinito del disfrute de la vida. Ese es mi deseo para el 2012 y para siempre y para todos. Feliz año.

*Beijo Roubado em segredo ( beso robado en secreto )

martes, 22 de noviembre de 2011

Babel III

14 de noviembre
Para Sofi, Malvi y Euge





Me contó mi hermana en medio del viaje que Euge se había enterado de algo feo. Las distancias no importan cuando ese algo hace triste a la persona, a un amigo.

De repente mi viaje de 15 días pareció un viaje más extenso. La gente me extrañó un poco, los más cercanos bastante. Y me lo demostraron de distintos modos cotidianos que me llenaron de alegría. Otras personas en cambio me extrañan ahora y desde hace tiempo porque me fui de sus vidas hace un rato, mucho antes de mi viaje.
La mala noticia de Euge no fue la única, hubo otras y pensando en eso mientras estaba en Luxemburgo me sentí cerca, quise abrazar a mis amigas y cantar y bailar ridículamente esa canción que más o menos dio inicio a este post para que no se sienta tan mal, para que pase el mal momento con risas y silencios... para estar ahí con ellas, todas juntas. Porque en realidad quería que estuvieran todas ahí conmigo aunque sea un día paseando en las callecitas estrechas, hablando en nuestro idioma. En castellano pero en nuestro queridísimo chivilcoyano, usando nuestras propias e "inventadas" palabras, nuestras frases. Riéndonos.
Dice la canción que... "un final puede ser un comienzo". Y lo es! quiero gritarlo porque ciertamente lo es. A veces es duro, es inesperado y no nos gusta y nos volvemos caprichosos porque queremos que todo siga igual porque es cómodo y es fácil. Pero no, un final es un cambio y los cambios son siempre positivos.

Mi viaje tenía un final: 30 de octubre. ¿Quería que durara más tiempo? sí, claro. Incluso llamé desde Alemania a la empresa aérea para cambiar mi vuelo e irme uno o dos días más tarde pero no pude. Después no importó tanto porque mi viaje no terminó ahí, volví a Buenos Aires y comenzó otra historia.
Hizo falta que me fuera un tiempito para encontrar el disfrute en las cosas simples que me ofrece "todo el tiempo" el lugar en el que vivo y saber que cada instante es único y que es uno mismo quien le da el significado correspondiente a cada oportunidad y saber que no se repite, que nada es igual que aunque es lunes cada seis días ningún lunes es igual al siguiente. Disfrutar un recorrido en colectivo, los rostros de la calle, la música que te ofrece en random el reproductor de mp3, una lectura, el sol en la cara, lo diferente. Es inmejorable. 



Cuando escribo escucho música, esta vez en mi repertorio musical, apareció "Amsterdam" de Coldplay  y dejó en mis oídos... "And time* is on your side, it's on your side now".


Me fui de Amsterdam y todas las demás ciudades, traje conmigo el recuerdo de todo lo que me ofrecieron y la promesa de todo lo que va a venir, de las futuras ocasiones. 

Time (tiempo en inglés): el tiempo es un período, es una época, es una ocasión, es la duración de las cosas, el tiempo es dinero diría mi amiga mamamono.
Para mí, el tiempo existe solo en nuestros pensamientos, a veces cuando nos acordamos de que nuestra existencia es finita.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Babel II

Mi único destino predeterminado en Europa fue Amsterdam mis expectativas eran bajas; era mi obligación estar ahí una semana y por eso elegí pasar los siguientes días en otras ciudades. Lo que me ocurrió fue que al ser la primera ciudad europea en la que viví,  me enamoré de ella. De cada una de sus partes, de la lluvia. Me enamoré del idioma inentendible, del frío, del agua. ¡Qué lindo y placentero es cuando algo te sorprende y te llena de una sensación tan difícil de describir! 
Porque si hay algo que disfruto son las sorpresas y en el viaje no paré de sorprenderme. 
Desde hace más de un año, en mi vida hubo finales y comienzos casi continuamente, los reconozco ahora a la distancia. Finales hablados y sin hablar; comienzos esperados otros imperceptibles. Mi viaje a Europa tuvo un comienzo y un final pero no puedo determinar el comienzo.

¿Fue el 16 de octubre cuando me subí al avión? o ¿fue en julio cuando me enteré que iba a viajar? 
¿Y el final? ¿terminó mi viaje cuando volví a Buenos Aires?

El viaje comenzó y terminó, duró un tiempo que me permitió ver de otro modo tantas cosas, todas las cosas. Y eso significa que lo que empezó después del paseo recién se inicia y sigo andando. Sigo en eso.

martes, 8 de noviembre de 2011

Babel I

Buenos Aires, 06 de noviembre.

 Para Gabriel.

La canción en inglés comienza: "they say an end can be a start". Me gusta. Es una canción de ritmo sencillo y alegre y aunque habla del desamor y el dolor es positiva porque claro que sí. El final de algo es el comienzo de otra cosa, siempre.

De repente estoy en noviembre y falta un mes para mi cumpleaños. Noviembre, no posteo desde agosto y sin embargo para mí la útima vez que publiqué en el blog fue ayer, hace algunos días. El tiempo pasa a veces más rápido que otros momentos, lo puedo sentir.

Me pasé el tiempo del medio entre agosto y fines de octubre pensando en mi viaje, ese que hice a Europa tan inesperadamente. Y en los últimos momentos antes de subir al avión no hice más que pensar en algunas personas. Debo admitir, últimamente soy más sociable con los desconocidos y más antisocial con los conocidos. No pretendo hacer nuevos amigos simplemente no quiero hablar tanto ni escuchar tanto más.
Antes de viajar tuve ganas de ver, estar, reconocer a Gabriel. Me molesta todavía haber viajado tan lejos sin haber hecho un viaje de muchos menos kilómetros para reencontrarme con él, no lo acepté y se manifestó en un infinito deseo de verlo. Gabriel es ese intermedio entre la persona desconocida y la persona conocida y aun habiendo estado tantos años sin contacto puedo llamarlo amigo, puedo sentir que somos distintos porque tenemos diferentes pensamientos y opiniones y porque transitamos distintas etapas de nuestras vidas y hoy hablamos un poco menos que cuando recién volvimos a saber de nosotros pero aun así ansío verlo y reencontrar al Gabi de 5 años que nunca olvidé.

jueves, 28 de julio de 2011

je suis l'espace où je suis*

Mamamono acusó de subnick en su MSN "londoneando" desde mayo o junio de 2010 -por momentos con más frecuencia- e incluso cinco o seis meses después, cuando aterrizó en la ciudad inglesa, luego de y antes de continuar respirando el aire europeo. Hace poco -si mal no recuerdo- lo vi otra vez debajo de su nombre, el "londoneando" tan lindo y musical. Y me alegré, me alegra.
Mamamono no empezó su viaje a Europa en noviembre cuando llegó a Ezeiza y un par de horas después se subió al avión y comenzó a volar por el aire con destino al viejo continente. No. Ella empezó a viajar incluso antes de sentenciar "londoneando" en el chat. Antes de comprar su pasajes y de reservar los hoteles. Me atrevo a decir que empezó a viajar hace años; que por un momento cuando fue niña, viajó incluso por otros lugares pero detuvo su viaje y guardó su fantasía durante un par de años y fue adulta y empezó a londonear, le puso nombre a su deseo y aun sin saber cómo luciría "realmente" ese sitio; esas calles, las veredas, la gente, el aire, los perros, la comida, el espacio, sin tener la certeza de cómo luciría ella allí fue libre e inventó circunstanciales de modo y de lugar para avalar la idea de su viaje cuando se hizo más concreto, más cercano, más real. Más cierto.



certeza s. f. Conocimiento seguro y claro que se tiene de una cosa. Certidumbre.

Las certezas entonces, las tenía todas pero ¿qué había de seguro en todo eso? nada, solo su imaginación.


Feliz cumpleaños! Por muchos otros viajes... en avión, en cole, en auto, en mente.


*Yo soy el espacio donde estoy

martes, 5 de julio de 2011

Las amigas de Nora

Para Gabriela y Guillermina.




El último jueves de junio no hubo sol en todo el día y a la noche el frío traspasaba -atrevido- cualquier ropa que cubriese el cuerpo; se sintió en la cara y en las manos pero no lo suficiente como para detener el tiempo nocturno que todavía quedaba en Buenos Aires.
El jueves. Los jueves son días de curso de fotografía y este último jueves cumplimos con la asistencia, no así con las fotos; sin embargo de una charla que comenzó en un taxi se hizo una conversación que no terminó sino hasta que cada una se durmió en su cama porque imagino y estoy casi segura que aun después de hablar tanto todavía existía en la cabeza de cada una de nosotras la risa, las fotos, el tango, el frío, la carcajada, el vino, el té con leche y las palabras.
Y todo generado por una visita, que nos llenó de energía positiva, de casualidades, de deseos y calma.
Casi casi nos hicimos amigas de Nora, mejores amigas. Casi que si se lo hubiesemos propuesto se sumaba con nosotras para comer en el bar Musetta, pero no hizo falta, la llevamos con nosotras en el pensamiento, cada una se llevó un poco de ella, cada una se sintió la Nora divertida que fotografió el último disco de Divididos, la Nora groupie que seguía a Illya Kuryaki en cada show y disparaba sobre sus ídolos, la Nora que está orgullosa de no saber utilizar tres flashes en las producciones que hace... esa la que nos habló de igual a igual.

Las fotografías no llevan paréntesis, no se relatan, no se explican. Se hacen pero también se llenan de "cosas". Esta fotografía que ahora transito no necesita explicación ni epígrafe, se llena de momentos, buenos momentos como este.

martes, 14 de junio de 2011

Chocolate amargo belga

Hola, otra clase de fotografía y ya van 8. Si creo que estoy aprendiendo algo? seguro que sí pero debería estar sacando muchas más fotos de las que hago y no, es como... si no arrancara, llevo la cámara a pasear cuando voy a Chivilcoy y ahí queda, en mi mochila.
Cada vez más libertad en los trabajos que tengo que presentar semana a semana en las clases y sin embargo hago menos fotos y aunque siempre presento la tarea porque soy una alumnaciruela que hace todo tal cual lo pide la maestraciruela de turno, no estoy satisfecha de mi laburo como fotógrafa. Entonces me convierto en la alumnaciruelainconformista.
Esta vez llevé tantas fotos que a la hora de mostrarlas no sabía cual correspondía a cada tarea. Gustaron. Incluso al profesor, me dijo "se parecen a las fotos de Nan Goldin". Y respodí: "No conozco sus fotos". No supe quién era esta fotógrafa hasta después de la clase, cuando llegue a casa y busqué en la web algunas fotos, no encontré muchas, leí algunas entrevistas y vi videos en youtube. Lo que más me ilusionó fue que sus fotos transcurren casi todas en Nueva York. 
Y lo interesante es que ella haya dicho (aunque producto de alguna resaca, seguramente) que odiaba la fotografía y a los fotógrafos y que disfrutaba que le dijeran que sus fotos eran "insipiraciones" de escenas y películas enteras. Me hizo acordar a mi amiga mamamono y su no gusto por el cine. (ella, si quiere sabrá explicarlo mejor).
Nan Goldin fotografía todavía, sus fotos actuales no las conozco, no hay mucha información sobre ella en la web pero su fotos de exposición, son de los 80 y los 90; mucho color y luz en lugares no tan agradables, color y besos del mismo sexo, color y besos de distintos sexos, abrazos dolorosos, golpes, abrazos conmovedores, una época entera resumida en fotos instantáneas, simplemente bellas.

¿Si hago fotos como las de Nan Goldin? No. estoy segura que no, pero al menos por un momento me sentí un poco identificada con ella.

lunes, 6 de junio de 2011

No soy yo es Vicky (II)

Si fuera dentista y tuviera la posibilidad de elegir a quién atender, seguro que a una paciente como yo no lo elegiría aunque fuese el último del mundo entero. Porque como paciente odontológica soy la hinchapelotez en persona. Y lo compruebo porque ¡tengo dos dentistas! y a los dos les hincho las bolas en dosis iguales pero por cosas bien distintas, cada vez que me atienden les hago saber que la anestesia no me gusta, que no puedo ponerme los elásticos en los brakets, que si usan mucha anestesia me molesta tener la cara dormida durante días, semanas y meses y que ando haciendo morisquetas en el colectivo para darme cuenta si tengo una parálisis facial, los jodo con los turnos. Un turno a la mañana luego lo cancelo, quiero otro día y ellos no pueden, arreglamos para un sábado, en fin... soy la peor.
Este sábado no me atendió mi dentista Lucas, al final me avisó que no podía y mentalmente le llovieron unas cuantas puteadas pero aproveché y a la tarde fui a comprar medias... volví a ser la peor pero un poco más feliz. 
La verdad es que tengo que confesar que no me cuesta elegir la ropa que me voy a poner cada día, tampoco qué comer en el almuerzo o la cena, no tengo problemas de indecisión a la hora de elegir restaurantes, lugares para pasear...  pero a veces voy al super y vuelvo a casa con 8 latas de atún, todas distintas; diferente marca, trozado, desmenuzado, en aceite, al agua... 8 latas de atún, una botella de agua mineral, pan y alguna otra cosita de limpieza tal vez. Vicky: "¿Y los otros ingredientes para armar alguna tarta o empanadas o algo para usar los casi 350 kilogramos de atún que compraste? ah no, las latas las compré para tenerlas, para usarlas "después" y porque además había una oferta genial de unas latitas mini que podes llevar al laburo para hacerte una ensalda". Ok, pensé mal. Creí que solo era una cuestión con el atún. ¿Será indecisión?
Pero el sábado me antojé de un par de medias gruesas esas que tienen algún dibujo para usar con vestidito o pollera y ahí comprobé que había tantas y tan lindas y que no iba a poder decidirme por un único par. Solo necesitaba uno para salir a la noche con mis amigas, que combinara con la remera con la pollerita de jean y con las botas. Fui a cinco casas de lencería y terminé comprándome 4 pares de medias. Chocolate, rojo, morado y gris. Lo más gracioso es que no usé ninguna de las que me compré, cambié todo mi vestuario en un segundo. Ah y jamás llevé ni una de las minilatitas que tan adorables me parecieron para hacerme un almuerzo en la oficina porque lo cierto es que jamás me haría una ensalada de almuerzo (menos con este frío) excepto si es como acompañamiento de algo. 
Vuelvo a preguntar, Vicky: "¿Será indecisión?".


PD: (lean mis etiquetas y tal vez me entiendan)

miércoles, 1 de junio de 2011

fusilli funghi

El sábado a la noche fui a cenar a un restaurante de Palermo, me enamoré fugazmente de un hombre de camisa a cuadros que cenaba con su novia y como la primera vez que visité el lugar de comidas, me enamoré toda la noche del chico que te da la bienvenida al lugar.

Sin embargo, dado que el hombre ya tenía chica y el recepcionista le sonreía a todos y no solo a mí, me dediqué a observar a una pareja.

No me anamoré de ellos instantánemente, no fue amor a primera vista, no me dio el tiempo ni siquiera para sentir cariño, aprecio. Esta vez no sentí celos, no.

La receta de los fusilli es así: 1) Lo primero que se debe hacer es poner a hervir bastante agua con un poco de sal en una olla, echar la pasta, dejar que hierva nuevamente y cocinar los fusilli 9 minutos o hasta que estén al dente.
Para una chica que no sabe mucho de cocina porque vive sola y cocina lo más fácil. Menú para uno. Tiene hambre y quiere ensuciar lo menos posible; queda clarísimo que no va a amasar la pasta, va a la pastería más cercana y compra los tallarines que le parecen más ricos y que le recomienda el señor que la atiende. 
Los de al lado, no comieron pasta ni carne, no tomaron vino ni gaseosa. Se pasearon entre la gente, y bebieron en la barra y después volvieron y cada uno se sentó frente al otro, al lado de la ventana; entre mi mesa y la de la pareja de los besos en la mano. Esta última llegó, el hombre (el de camisa a cuadros del que me enamoré brevemente) se adelantó y le abrió la puerta a su novia, se acerco a la recepción y preguntó por su reserva, ambos esperaron en la barra mientras charlaron animadamente. Ella sentada en la única banqueta que quedaba libre, él parado a su lado.
Entonces la receta de los fusilli es así:
1)Primero limpiamos, troceamos y escurrimos los champignones. Picamos finamente los ajos. En una sartén, ponemos a fundir la mantequilla y tres cucharadas de aceite. Cuando esté caliente echamos los ajos y salteamos unos minutos. Luego agregamos los hongos, un poco de queso parmesano y removemos bien.
Las dos parejitas treintañeras se sentaron a la mesa, no sé qué comieron los de los besos en la mano, asumo que pastas y bebieron vino, estoy segura que sí.
Los que caminaron entre las mesas, compartieron una sola porción de algo, desde mi lugar se vio escaso. El se sirvió en el plato, ella comió desde la fuente. Pienso que él comió más que ella mientras charlaban y alternaban sorbos de un líquido amarillento con miradas cercanas, nunca besos.
De repente el tenía la mano de ella tomada con sus dos manos. Parecía que la apretaba, los dedos; el brazo de ella vestido y estirado en toda la mesa. 
La otra pareja, la de los besos en la mano ya no estaba. Los vi charlar un par de veces con la camarera. Incluso ella se incorporó para saludar a unas chicas que estaban en el lugar. Solo quedaban las copas y la botella. 
2)Cuando los champiñones están sofritos agregar el vino y dejar que se evapore un poco. Apagar y agregar la crema y el yogourt y sazonar con la nuez, sal y pimienta.
Cerré los ojos un momento justo cuando mi hermana hizo una foto mía junto a mi mamá y cuando los abrí, vi cómo con violencia la chica se soltó de la mano de él. Le dolió más a ella y escuché: - "No te pongas mal". Ella tiró la campera y la bufanda de él sobre la mesa y se le deformó la cara. Se abrigó y se quedó inmóvil mientras sus ojos se ponían cada vez más vidriosos. 
2)Mientras tanto, en otra sartén con tres cucharadas de aceite, acitrona el resto del ajo y la cebolla, agrega los hongos,las hierbas, el vinagre y salpimenta.
La pareja de los besos en la mano, no había desaparecido. Estaba haciendo sociales en un rincón del jardín del restaurante. Hacía frío pero ellos no lo sentían, yo tuve que cruzar el jardín para ir al baño y desorientadísima, me metí en la cocina. Ellos solos, a los besos, con amigas que charlaban y se reían, ellos solos sin música, sin comida, sin vino, sin aire. Solos. 
Volví y me senté, la pareja que no hablaba estaba todavía ahí, inmóviles los dos. 

Primero quise ser la otra, la que el novio no se cansaba de besarle la mano. Quise reírme como ella, que él me mirara solamente a mí. Al mismo tiempo quise ser la otra, la inmóvil.
Pero enseguida supe que ya había sido las dos en otro momento.
Cuando volví a mi posición de testigo, quise borrar de la cabeza de la chica la frase: "no te pongas mal", quise animarla; decirle que si tenía ganas de insultarlo que lo hiciera aunque ella parecía tener más ganas de decirle que la abrazara. Creo que sentía un poco de verguenza, creo que quería que él se diera cuenta de lo que ella pensaba.
Quise decirle que sonriera, que no se enojara. Que hiciera un chiste, que lo besara. Pero no lo hice. Cómo saber si todas esas recomendaciones podían funcionar para que no se sintiera tan mal.

3)Servir con queso encima, rallado en hebras gruesas, un toque de aceite de oliva y listo.
La pareja de los besos se quedó ahí.
3)Revolver muy bien la mezcla y sacar la pasta sin escurrir ni enfriar ponerla en un platon con la salsa. 
Espolvorear queso parmesano y listo.
Los otros se fueron, se levantaron al mismo tiempo los dos. Ella juntó sus cosas y salió por el camino más corto y más despejado. El caminó con pasos irregulares, se detuvo y parado debajo de una arcada vio que ella ya casi estaba en la puerta de salida y no la siguió, atravesó una puerta, pasó entre las mesas.
No existen las recetas para que las cosas salgan bien, más sabrosas al menos. 
Me quedo con que lo importante es lograr ponerle nuestro "condimento" a todo aquello que pensamos y hacemos para que resulte algo disfrutable, placentero como la comida; no quedarnos con las ganas de probar nuevos sabores, no quedarnos con pensamientos atragantados, con lágrimas a mitad de camino. No dejar de hacer algo por temor a incomodar al otro; que mientras se haga con amor, siempre va a ser delicioso.


¡Espero que les guste y buen provecho!

miércoles, 25 de mayo de 2011

Paréntesis entre paréntesis.

De los "6 grados de separación" dicen que es un experimento. Dice Wikipedia: "una teoría que intenta probar que cualquiera en la Tierra puede estar conectado a cualquier otra persona del planeta a través de una cadena de conocidos que no tiene más de cinco intermediarios (conectando a ambas personas con sólo seis enlaces) o más popularmante que "el mundo es un pañuelo".
¿Se entiende? es casi como lo que te muestra facebook: "gente que tal vez conozcas" por los amigos en común que cada uno tiene. Es divertido, puede ser divertido.
Me pregunto -en un rapto de vagancia total- si esta misma teoría, no puede aplicarse a seis saltitos que te unen más o menos a una persona con la que tal vez no compartiste más que un saludo o mejor dicho con quien no compartís cosas cotidianas (trabajo, amigos, facultad, vecindad, etc.)
Y estos seis saltitos encadenados, existen y están conectados únicamente porque los extremos son: persona nº1 y  persona nº2 y se nutren de esos eslabones/pasos que vendrían a ser personas, hechos, cosas. Casualidades, causalidades.
Sí, ahí la compliqué, creo...
Hablando de facebook, hay una foto que posteé hace poco en mi muro, de la peli "500 días con ella", es esta:
Dice: "solo porque a ella le gusta la misma porquería bizarra que te gusta a vos, no significa que sea tu alma gemela". Es cierto. Lo comprobamos a veces, un poco tarde pero es así.
Vuelvo a los seis pasitos, los pienso en un ejemplo concreto y no puedo desligar ese pensamiento a esta frase de la peli pero me divierte pensarlos. Por qué dejar de lado lo bizarro, lo insignificante, el detalle en el camino a llenar de coincidencias el gustar de una persona y aproximarse más y más hasta querer ser casi igual al otro... el alma gemela.

Cuando conocí a Cristobalito, él trabajó en un mismo proyecto en el que me tocó laburar hace un año y medio aproximadamente. (lo recuerdo resfriado y se lo dije cuando lo volví a ver). Pero antes de verlo, hablamos y encontré esos seis pasos, esos eslabones, cadenitas, collares, etc. que me hicieron pensar que nos unían un sinfin de bizarreadas. Son tontas o irrelevantes si ahora pienso concienzudamente en ellas pero a mí hasta hace poco, me contentaban. Posteo esto porque nunca lo había pensado hasta hoy, hasta hace unas 2 horas más o menos cuando de repente (volviendo al facebook; porque parece que de eso se trata la vida ahora, de las redes sociales, capaz deberían llamarse "redes vitales") entré a mi perfil y en las noticias leí: "Fulanito ahora trabaja en la empresa ...." pensé: "ahi labura Cristobalito". y le pregunté, a mi contacto de red social y sí, se conocen.
Un pasito más, un eslabón más de todos los que existieron hasta hace poquito en mi cabeza de ñoña que me ilusionaron momentánemente y me hicieron pensar: "su hermana que es fotógrafa y la entrevistaron para el documental en el que vos hiciste producción. y la foto esa que vio en tu casa y te dijo que en su casa estaba la misma. foto, fotografía y en su trabajo hay un alto porcentaje de empleados que son de la misma ciudad que vos y a un par de ellos los conocés. y la calle de su oficina y la película que vieron en el año 2009 porque en el ciclo de cine el director y la charla y te invitaron y la muestra esa del fotógrafo.fotos. fotografía. un regalo simbólico que no estaba en la muestra y él tampoco...y...

Dice wikipedia: "Evidentemente cuantos más pasos haya que dar, más lejana será la conexión entre dos individuos y más difícil la comunicación..."

 Y nunca lo besaste Vicky, nunca se besaron, nunca más hablaron. Tantos pasos que anularon cualquier posibilidad de charla.

Pensar que wikipedia te lo resuelve todo con esta última frase.
Se te van los seis pasitos a recorrer otro camino, como en un tablero de un juego de mesa, desde el inicio.

martes, 19 de abril de 2011

y todavía no sé si Cristobalito gusta de mí... (CONTINUARÁ...)

El jueves terminó el BAFICI para mí y tal vez (me atrevo a decir) que sea la única persona que se siente feliz de que haya finalizado todo el evento este domingo 17 de abril.
Vi la última película que había elegido ver y mientras estaba sentada en la butaca hice mucho esfuerzo para que no se me cerraran los ojos y caiga (literalmente) en un sueño profundo. Sin embargo, a pesar del volúmen del film, de las chicas comiendo nachos con queso al lado mío y la gritona del fondo de la sala; me dormí y soñé. - No mamamono, no soñé contigo y con Pocho , esta vez no. Lo cierto es que no recuerdo qué soñé pero me desperté a los pocos minutos en una posición muy confortable. Cuando voy al BAFICI la paso bien, eh..., pero nunca me había ocurrido de dormirme con tanta gente alrededor. Justamente, días atrás pensé: "nunca lloro cuando veo una película, no importa cual sea*" La verdad es que a mí se me da por llorar cuando tengo bronca o estoy muy enojada por algún motivo. Y recordé lo siguiente: en alguna edición anterior del festival vi unos cortometrajes y lo que más me quedó de ese momento fue haber visto los casi 30 títulos llorando a moco tendido y tener que irme antes de que la función finalice, todavía a lágrima viva y puchereando con la misma intensidad y cadencia desde el inicio del llanto. Lloraba con bronca y con un enojo que no se me olvida, si me preguntan... si me pregunto el por qué de mi pena no lo recuerdo pero en el BAFICI, la paso bien.
El jueves la mejor y única buena noticia que tuve fue que el arreglo de mi netbook (rota vaya a saber uno por qué y por quién, creo que un duende travieso quiso ver algo en mi compu e hizo estallar la pantalla) va a costar menos plata de la que me habían dicho. Excelente. Primero ese llamado, luego mi café de starbucks, una dona llena de azúcar, la entrada al cine y el laburo. En el canal bien, almorcé, me reí y se complicó, no por la risa, fue por la hora. A las 3 PM exactamente, ya existían grandes posibilidades de que en mi clase de fotografía la pasara mal. Una hora después me fui al cine y antes de entrar tuve una leve y estúpida esperanza de que las fotos que había hecho para el taller iban a estar ahí desparramadas en la mesa del estudio mezclandose con las demás fotografías. Pensé también que había valido la pena el hecho de casi haber electrocutado a Sofi, mi hermana que posó envuelta en lucecitas de Navidad mientras me dediqué a sacarle cinco, diez, treinta fotos. 
Me relajé. Esa leve esperanza fue la culpable y me dormí frente a tremenda pantalla de cine.
*Excepto "Los puentes de Madison y Monsters Inc."

viernes, 11 de marzo de 2011

"Chaturanga" para vos

Confieso que no se jugar al ajedrez, que no intenté ser autodidacta, que no busqué que me enseñaran a jugar y que tampoco me lo han ofrecido. Será por eso que no se de estrategias, que mi mente no es ágil ni veloz para armar jugadas que me aseguren un triunfo sobre ciertas situaciones.
Cuando me siento así o así, menciono a Iván en mis relatos. Reiterativa, esa es la palabra. Y le beso el cuello pero él, rústico, endurece la piel.

Viajé al Sur con Iván y otros, todavía en esta estación del año, un día me senté a leer al lado suyo. Mi amigo, jugaba al ajedrez.
No presté demasiada atención, escuché que me ofrecieron jugar y argumenté no saber  las reglas del juego. Seguí leyendo.
Había en el piso, entre los almohadones, un tablero un poco roído y las piezas, ordinarias, de plástico. Vi peones, caballos, alfiles, los reyes, las damas y torres.

Seguí leyendo y me quedé pensando e inventé mi propia versión del ajedrez en la que basta con usar la imaginación.
En el juego convencional, todas las piezas protegen a la dama, en esta ficción, no existen esos jugadores, ni de un bando ni del otro, porque tampoco existen grupos, todos actúan bajo un mismo criterio que dice: "uno para uno y todos contra todos".
Lo primero que hice fue elegir una pieza y elegí como protagonista a la torre, más alta que las demás, hecha de libros y un poco torcida; que se levanta sobre una superficie de bordes irregulares, formado por coloridas fotos, pegadas unas sobre otras.
La torre testigo, la que casi no interviene; ve estados, descubre alianzas, se cree mentiras y piensa en los triángulos y en lo difícil que es escapar de ellos.
La torre en la esquina, en el límite del plano donde se desarrolla el acontecimiento que bien puede llamarse “batalla”; todos listos, preparados para comenzar una partida en la anarquía absoluta, establecida por no pertenecer por formar una sociedad compuesta por uno solo, por uno mismo.  
Del juego no “sale” nadie,  no hay final ni un nuevo comienzo, se va transformando, cambia en cada movimiento porque no hay tiempo que determine  tales formalidades, lo único que cada sujeto nota  -si quiere-  es que el tiempo solo comprueba cuáles son aquellos que continúan jugando; algunos queriendo convertirse en reyes o en damas, otros, los que solo quieren pronunciar “jaque mate”  y eliminar al otro.
Cómo puedo escribir sobre un juego que no conozco? Se dice “après moi, le déluge”.

lunes, 14 de febrero de 2011

El mes de San Valentín

No me gusta febrero, me parece un mes hipócrita que tiene veintiocho días durante tres años seguidos y al cuarto cambia y le suma un día más. Mes defectuoso, el análogo del mes agosto por su posición en el calendario. 
Mes dos en el hemisferio Sur, es para el Norte lo que el mes ocho en el Sur. 
Entonces mi disgusto se vuelve doble. Porque no me gustan ambos meses, y cuádruple porque puedo tomar una calculadora, un pequeño anotador o simplemente ponerme a pensar un poco y recuerdo que estos dos meses, suman en lo que van de mi vida más momentos (feos) ocurridos tanto en uno como en el otro. 


Sol y brisa en febrero, aire puro y un "no te quiero" que sonó en cada rajadura de las paredes de la cuadra de mi casa veraniega. Y en pleno agosto, con mis zapatillas nuevas que caminaron las veredas de Palermo, rápido, pensando en otro final... y una vez más palabritas tontas me arruinaron el dìa del niño. (No importa que me falten un par de años para los treinta) aún soy niña en muchos aspectos de mi vida.


De vuelta en el 64, del laburo a mi casa, agradezco ver solo algunos buenos muchachos con ramos de flores. ¿Por qué todos llevan rosas rojas? Las flores coloridas y silvestres son más amorosas.
Resulta que hoy es San Valentín, Doritos dice: "San Valentín o San vale todo?" y qué es TODO me pregunto. 
Son las 18:40, mi mamá me llama para contarme cosas, de todas escucho algunas, lo cierto es que no le pongo mucha atención, como es su costumbre me hace reír por alguna loca ocurrencia y aunque el ruido lo tapa todo, mi carcajada se escucha fuerte y se corta porque sin la menor distracción, escucho: "Murió Estela" - dice Celeste sin pelos en la lengua.


Me paralizo, hace años que no la veo y muchos años pasaron desde que compartimos veranos en la costa, inviernos en la montaña. Malditos febreros de playa y ventosos agostos mendocinos. 
En mi cabeza un loop de: "por qué te quejás siempre de tantas pelotudeces?" 
Esta mujer que fue mi madrina, que la recuerdo con su delgadez y su pelo dorado bailando en mi cumpleaños de quince, bella en un vestido negro. Delicada toda su figura y su rostro... puedo continuar y martirizarla aún más, decir por ejemplo: que no se merecía sufrir dos meses de dolor. 
¡Pero que lindo regalo "del día de los enamorados" que recibió!


San Valentín o San Vale TODO? Qué es todo? Cuánto es MUCHO? 


Cuánto amor justifican golpes, agonía y muerte? 
La respuesta es NADA. Porque no existe el cuánto, el mucho, el "un montón".

No San Valentín, no vale todo. Lo excesivo, excepto el amor, hace mal y esto sí que no era amor. 
Entonces queridos meses de febrero y agosto, pero especialmente vos febrero... apestás a desamor.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Vicronopios

Hace un año aproximadamente pensé y escribí sobre los libros y dije esto.

Ahora quiero pensar y escribir que lo que quiero compartir son los viajes, porque si es así: 

"Cuando los cronopios van de viaje, encuentran los hoteles llenos, los trenes ya se han marchado, llueve a gritos, y los taxis no quieren llevarlos o les cobran precios altísimos. Los cronopios no se desaniman porque creen firmemente que estas cosas les ocurren a todos, y a la hora de dormir se dicen unos a otros: "La hermosa ciudad, la hermosísima ciudad". Y sueñan toda la noche que en la ciudad hay grandes fiestas y que ellos están invitados. Al otro día se levantan contentísimos, y así es como viajan los cronopios..."

Entonces quiero ser un cronopioS, quiero ser uno + uno, ser plural y hacer lo que más me gusta: hablarlos, fotografiarlos, oírlos, vivirlos, viajarlos...

sábado, 18 de septiembre de 2010

"... también pasa el león ..."

Cuando naciste yo comenzaba primer grado en el colegio y cuando a vos te tocó iniciar la escuela yo ya estaba terminando, pensando en un viaje de egresados a Córdoba con mis compañeros que nunca logramos concretar.
No sé si vos viajaste a los 12 años para esas tierras pero para ese entonces yo ya había viajado en avión a Bariloche, allá había visto por primera vez en vivo a Los Piojos y estaba en plena preparación para mi fiesta de egresados que ocurrió en medio de saqueos y "toque de queda", fue la fiesta más breve de la historia.
Y cuando vine a vivir a Buenos Aires, vos recién empezabas a conocer gente nueva del secundario o polimodal porque no sé cuál te tocó hacer. Cinco años de colegio que dan en total 18 para vos para mí 23. Para ese entonces, ya había sufrido varias decepciones amorosas, había tenido varias experiencias laborales y estaba terminando mi segunda carrera en la facu.
Vos empezaste lo mismo que estudié yo y cursabas muy cerca de mi casa pero te aburriste, o no te gustaban las materias y los profesores o me atrevo a decir que en ese momento y hasta hoy, no sabés qué querés en muchos aspectos de tu vida. Luego empezaste a laburar en el mismo lugar que yo pero aun así no nos conocimos hasta que nos juntó una fiesta de la que no me acuerdo casi nada, excepto el final y vos ya te habías ido. 
Pero eso fue el inicio y recuerdo cada detalle a partir de ese entonces, y los tengo guardados en mi memoria y no los cambio por nada pero están archivados en una "carpetita" con un rótulo especial para que no vuelva todo el tiempo a abrirla y querer ver el contenido y vivir de eso y quedarme como dormida en esa sensación de bienestar.

Todo lo anteriormente escrito, me lo contaste con más detalles, con nombres, con lugares, con fotos y lo ejemplificaste y me diste tus razones por las cuales hiciste o no algunas cosas y te escuché siempre y me encantó conocerte...
Pero hoy sé varias cosas; que te sentiste seguro y te diste cuenta que yo era real y cuando digo real, no es por sentirme especial, significa que me volví cotidiana y libre, no de libertad de disponibilidad, confiada no porque me lleve el mundo por delante y crea en mí, sino porque estaba segura de la relación.
Pero hoy entiendo, que cumplís 21 años y que me tengo que conformar con todo lo que me dijiste y las razones que me diste por las que no querés seguir compartiendo cosas conmigo. Que no recuerdo muy bien todas las conversaciones acerca de eso pero me quedo con una de tus frases, ni las más acertada, ni la que más me alivió, ni los "te quiero", claro... me quedo con: "quiero otras cosas".

Entonces y aunque no lo leas: Feliz cumpleaños, ojalá todas esas cosas que querés primero sepas cuáles son; consigas hacerlas, cumplirlas, lograrlas que sean infinitas y te formen como persona y te hagan más hombre; que hoy sé que a pesar de todo eso, nunca me vas a alcanzar, siempre vamos a estar en distintas etapas de nuestra vida. 

jueves, 2 de septiembre de 2010

"...pasa el elefante..."

Un viernes.

te crucé, intenté que no sucediera pero te crucé al final del día. y miento porque primero te vi, más temprano te vi de lejos y te extrañé.
Cuando te crucé, primero escuché tu voz, me adelantó tu presencia. y sentí miedo, sentí DESAPARECER.  
Ni te miré porque me hubiese detenido a saludarte. ¿por qué me hubiese detenido a saludarte si ya no estábamos esperando para caminar juntos hasta la avenida? 
deseé desaparecer o ser otra persona.
Y caminé sola y me mordí los labios para no llorar.
Y llegué hasta la avenida y esperé.

"Ya no quiero verte"  - pensé

Ya no quiero acordarme porque si no podemos estar. Entonces quiero que desaparezcas vos.

martes, 3 de agosto de 2010

El amor es un huevo

Esto lo rescaté hace un par de días de mi espacio del MSN, lo tengo poublicado ahí desde el 30 de julio de 2005. Y quise compartirlo acá después de varios años, pienso lo mismo.  Hoy con 26, antes con 21. No puedo evitarlo, las fechas y el paso del tiempo, me obsesionan. Espero que lo disfruten...
 
 
"Love is an egg"... dice la canción en mi mente y continua hablando de nubes y amores no correspondidos pero yo  me quedo pensando en la primera y simple frase de la canción. Por alguna razón afirma con tanta seguridad que algo tan grande  y a la vez tan abstracto es exactamente igual a un huevo (es como decir que la biblia y el calefón se parecen... ja).
Entonces pense y llegue a la conclusión de que el amor es un huevo y no dos o una docena entera de huevos, por la simple razón de que cuando el amor (y no el corazón) se rompe suena exactamente igual a cuando un huevo se rompe.
 
 

Algo tan grande, poderoso, inevitable que puede ser verdadero o no y que hace doler suena igual a un huevo al romperse.

Oh, el amor... tan irremediablemente destructible...

martes, 22 de junio de 2010

No soy yo, es Vicky

Subir al ascensor del laburo en el 5to piso, para bajar a buscar la comida o al kiosco y apretar desenfrenadamente el botón y que las puertas no se cierren, que entre una compañera de trabajo y te vea apretando el botoncito y la mires y le diga completamente segura y seria: "no funciona" y a pesar de lo que dijiste, sigas apretando frenéticamente. Y ella te pregunte: "Vick, ¿a dónde querés ir? y le digas sin reparo: "a PB" y te mire sin entender qué mierda te pasa y te diga "Pero estás apretando el botón del piso 5" y prácticamente tenga que arrancarte el dedo que casi dejas incrustado en el botón.

Cepillarme los dientes y después darle al enjuague bucal tragarme el líquido al mejor estilo "publicidad de CocaCola" como si en realidad me empinara la botellita de la gaseosa para matar mi sed y realmente creyera que destapando el Colgate Plax "destapo felicidad"...

Ir a la clase de gimnasia con un jogging holgado que solamente uso para el gym y sí, para dormir también, debo admitirlo.  
Estirar a morir y abrir las patas a más no poder. Llegar a mi casa y darme cuenta que el puto pantalón tiene un agujero en el medio del culo del tamaño de la provincia de Buenos Aires y tal vez un poco más. Y recordar que lo usaste varias clases seguidas. Desastre.

Qué luego de cuatro años de estar viviendo en el departamento que comparto con mi hermana. Sigan llamando y preguntando por Beatriz, la ex inquilina y que hace unos días, luego de dos llamados de dos personas distintas, con una diferencia de menos de treinta minutos. Atienda y sin dudarlo diga: "No, Beatriz ya no trabaja acá". Y me empiece a reír como tonta mientras el tipo me seguía preguntando cosas y le corte!

Llamar por teléfono a un amigo después de una fiesta para saber en qué se vuelve a su casa, para básicamente usarlo de remís y que me lleve a mi casa y a mis amigas también. Que me atienda y le diga: "Hola pa" y me empiece a matar de risa y deje esperando al desorientado amigo y que mis amigas me digan: "dale Vicky, hablá!" y le corte!

Tengo problemitas... qué novedad.

lunes, 19 de abril de 2010

Mañana de sol, bajo por el ascensor y si no me tiro es porque no es estoy de humor

Me acosté temprano para que levantarme a las 8 de la mañana no me resultara taaaaaan difícil. Me dormí al toque pero a las 4 y 17 de la madrugada me desperté con la sensación de que el sueño/pesadilla que acababa de terminar no era un sueño, era de verdad. 
Las peores pesadillas son esas en las que no hay "monstros", sangre, asesinatos, fantasmas, muertes... son esas en las que uno está de protagonista y la pasa tan mal que se la cree porque es tan real que hasta llora o se lamenta. Los demás personajes, situaciones y espacios son tan reales que difícilmente uno puede detenerse en medio del sueño a pensar: "Hey! esto es un sueño así que no me la voy a creer".  Yo no puedo lograr eso ni en sueños ni en pesadillas, en fin... me levanté angustiada, fui a la cocina porque tenía la boca seca y me serví el resto de soda que quedaba, desde el borde de un tupper una cucaracha se hacía la pelotuda y me quería hacer creer que estaba muerta, la reventé contra la mesada. Volví a la cama y la verdad es que me costó volver a dormir, no podía dejar de pensar en el malsueño en el que yo lloraba y escuchaba cosas que no quería oír. No pude evitar pensar que aunque fuese un sueño podía llegar a hacerse realidad.
Mi despertador sonó a las 8 en punto, me vestí y me fui, tenía que encontrarme con un tipo para hacerle una entrevista. 
La cita era a las 9, a las 9:02 yo todavía viajaba en el 109. Pero no me preocupé, pensé como una tonta... "va a ser fácil encontrar a un desconocido en una torre de oficinas, ¿qué hago? me pongo un cartelito que diga BUSCO A DANIEL C." Porque el detalle es el siguiente: cuando llegué a mi casa luego del laburo, el día anterior, me di cuenta que me había olvidado de anotar el número de su celu. 
Llegaba tarde y no tenía manera de comunicarme con el señor... ¿para qué fui? Entré al edificio y pregunté por él, ya se había ido. Mientras tanto, no paraba de recibir mensajes de "el pesado". 
El pesado es un tipo que hace una revista cultural para la cual escribo sobre cine.
Por supuesto que no le respondí ni un mensaje hasta que no llegué a la oficina. 
Camino a mi trabajo, me tropecé, traté de no pensar en la pesadilla, de no ponerme de mal humor, de no ser tan quejosa y lo logré.
Me senté en mi escritorio, lo primero que hice fue intentar comunicarme con el de la entrevista pero no me contestaba, enseguida me llama él, muy buena onda, acordamos para otro día. ¡Genial! 
Todavía tenía que comunicarme con "el pesado" para que simplemente "dejara de -entre otras cosas- querer ponerme de pésimo humor. Le mandé un mensaje, le pedí que por favor me permitiera enviarle una parte de la nota hoy y el resto al día siguiente a primera hora. Me responde: "no Victoria". Me colmó la paciencia el "NO" y el Victoria.
Ok, ¿querés tu notita? Ahora te la mando. (Obvio que no le respondí así pero me hubiese encantado). 
Mi respuesta vía mail fue:
"Te envío la nota, para las próximas notas las películas las voy a elegir yo porque sino pierdo tiempo buscando películas que no existen y ya te dije que si no veo una película no puedo hacer una nota sobre la misma".
 
Apreté enviar y pensé: "cuando te vea te voy a cagar a palos". 

Después con tranquilidad chequeo mis otros correos, tengo 17 mails en hotmail. De los 17 ninguno es de interés. En doce horas 17 mails... todo basura. 
Y entre tanta basura, tengo un mail de Martu,  la mamá de Iván que, dicho sea de paso, me manda, a razón de 10 mails por día que son cadenas y que por lo tanto borro sin leer.
Pero hoy, abrí uno que no tenía asunto, que justo estaba debajo de una notificación de FB y que se abrió directamente. 
Y entonces ¿Qué leo? Nada. El mail no tenía mensaje. ¡Tenía una foto tamaño baño de su hijo mayor, Iván!

¿¿¿Me está cargando??? No, Marta es un amor... pero mandarme una foto del hijo en primer plano abrazando a su querida madre y a su hermano... ¿hacía falta? Gracias Marta, te adoro.

Conclusión: al hijo de puta de la revista le voy a mandar la parte que falta de la entrevista y como que no la publique voy y le corto las bolas.
De todas maneras, ando de buen humor, hasta cierto punto esto que pasó me da risa.
Me calcé los auriculares para escuchar música variada, "Claro de Luna" de Debussy qué hermosa canción...

Pero pienso: tendría que ser aun más ortiva/malaonda/maleducada/chota pero por ahora hasta ahí llega mi grado de maldad.