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lunes, 1 de julio de 2013

A veces me la creo

Pienso en las palabras, pienso en lo agradable que es hablar, expresar, decir lo que uno piensa y siente con palabras propias o ajenas. Pienso en que hablar se puede hacer de muchas formas. Pienso en palabras lindas y en la cantidad para ser dichas; en la entonación que cada quien puede darle, los motivos que generan decir o escribir y el fin; compartir. Pero cuándo es bastante? y cuándo es escaso? 

"Correrse del centro" escribí en el post anterior y pensé en las palabras que me regaló Mamamono hace varios meses, la primera vez que lo leí me emocioné y esta vez es suficiente para hacerme sentir bien...




Thesa
La   bella
Gentil  princesa
Es una blanca estrella
Es una estrella japonesa
Thesa es la más divina Flor de Kioto
Y cuando pasa triunfante en su palanquín
Parece un tierno lirio, parece un pálido loto
Arrancado una tarde de estío del imperial jardín.
Todos la adoran como a una diosa, todos hasta el Mikado
Pero   ella   cruza  por  entre todos  indiferente
De nadie se sabe que haya su amor logrado
Y simpre está risueña, está sonriente.
Es    una   Ofelia    japonesa
Que a los flores amantes
Loca y traviesa
Triunfante
Besa.

Gracias.

viernes, 19 de octubre de 2012

Pensar que.. "vai dar certo"...

06/06/12

La mitad del año, la mitad de mi año. Solo seis meses más y llega el festejo de los 29. Ya había decidido hacía casi 6 meses que mi próximo cumpleaños iba a ser distinto. Sin festejo, no quería fiesta ni torta; sin canción ni regalos tampoco fotos, ni hola ni chau, ni lista de invitados. 
Cuando cumplí 28 años recibí varios mensajes, algunos los esperaba otros me sorprendieron como el de mamamono que me escribió a la noche, durante el día y también para avisarme que iba a llegar más tarde a la fiesta que organicé en mi casa. "Médico" me dijo.  Cuando llegó brindamos y nos reímos. No le di importancia en ese momento. No, hasta un par de semanas después y unos días antes de que termine el 2011 en que uní información o intenté hacerlo. Aun no puedo nombrarlo. No recuerdo ni el mail ni el nombre exacto. No quiero. No lo acepto. Digo "no" todas las veces que quiero. No.
Mamamono me golpeó la cara con fuerza. Sus 4 ó 5 líneas que decían que por un tiempo indeterminado iba a estar ausente me hicieron llorar y me enojé un poco hasta que logré correrme del centro, del mío. Propio. Para empezar y lograr tener otra percepción del alrededor, de lo cercano, lo próximo. Del contorno. Mío no, de los demás, de todos. Empecé a seleccionar y descartar.

En el 2011 me sucedieron muchas cosas buenas - en portugués se dice "coisa boa"- Lindo, ¿no? Todo cobró mayor significado a fin de año cuando esas cosas habían comenzado, transcurrido y finalizado. Ahora entiendo que lo bueno que uno genera, si quiere continua y no termina nunca; con tenerlo en la cabeza es suficiente para que no se acabe y en la práctica uno puede unir las cosas que van sucediendo, relacionarlas y darles esa característica que puede covertirlo en coisa boa; aun si "culturalmente" no es "bueno". Se trata de cómo uno se detiene a observarlo y la reflexión que le sigue a eso. 


El 6 de junio de este año perdí un avión. Llovía desde hacía varios días y estaba en otra ciudad bastante similar a Buenos Aires pero desconocida. Nueva. Una ciudad de la que recibí malas referencias y comentarios desafortunados antes de viajar y que aun habiendo perdido mi viaje de regreso a Buenos Aires y de pasar horas sola y un poco desanimada sobreviví con la certeza de que São Paulo jugó conmigo, me obligó a que me esforzara por dejarla y casi lo logra y me quedo. Se enamoró de mí y me despidió para esperarme otras veces y logró que regrese.


lunes, 6 de agosto de 2012

28 años y 8 meses

¿A veces no te gustan las canciones sin letras, los lugares sin sonidos, los diálogos sin palabras?
Lo disfruto.
El silencio. La comunicación de otro modo, con los ojos abiertos o no pero con la boca cerrada.

viernes, 3 de febrero de 2012

BABEL

¿Por qué Babel? y por qué en tres partes y ahora un nuevo fragmento de lo que intenta ser una explicación de lo que me sucede, de lo que pienso, de lo que viví, del futuro.

Alguien me dijo que si el 31 de diciembre después de las 12 de la noche das una vuelta a la manzana con un bolsito en la mano aungurás un año de viajes. Lo hice, entre cohetes, rompeportones y chasquibums de la mano de mi hermana con una carterita en el brazo, copa y tacos. A la semana siguiente me enteré que me iba a laburar a Río de Janeiro. Es creer o reventar. 
Una compañera me recomendó hacer una lista de deseos desde el día de mi cumpleaños y hasta veinte días después de la fecha para leerla al año siguiente y comprobar y comparar con todo lo que haya sucedido en el transcurso de los meses hasta el día del nuevo año de vida. La hice y la dejé ahí, en la última hojita de alguno de todos los anotadores que tengo en mi escritorio.Veremos. Si se cumple puede que para fin de año esté casada ;)
Cumplí 28 años. Mentí cientos de veces desde ese día hasta hoy. La mentira que más me molesta es ésta. Dije que iba a publicar este post antes de que termine el año y no lo hice. Tengo cientos de excusas para justificarme pero la verdadera es la que duele y no la quiero compartir.
Aquí estoy, esto es un pastiche, quiero poner en palabras lo que "sucede", como dije más arriba. Quiero contar porqué Babel.
Dice mi querido google al respecto... que los hombres se propusieron edificar una ciudad y una torre para llegar al cielo y conseguir perpetuarse en el tiempo. Pero Dios pensó que era una obra demasiado pretensiosa por ser la primera; perfecta y peligrosa y decidió bajar y dispersar por la Tierra y confundir las lenguas de estos hombres que ya estaban en plena construcción. ¿Qué quería Dios? Que los hombres se esfuercen en lograr todo lo que se propongan incluso en esto de comunicarse y entenderse unos con otros.
Durante los últimos meses del 2011 pensé que estaba ahí en la torre de Babel justo unos segundos después de que -imagino- se convierta todo en un caos. Me sentí hablando sin comunicar, sin entender. Hablando un mismo idioma, sin escuchar. La lengua, las mismas palabras pero imposibilitada de transmitir de relacionarse. De compartir.

Por eso escribí Babel I que fue la manifestación de la incomunicación. El mejor ejemplo. Un viaje -el hombre que se dispersa en la Tierra- los años de separación. La incomunicación por la distancia y -cara a cara- años después la imposibilidad de transmitir y de relacionarse, intacta.
Cuando comencé a escribir este blog con otro nombre y otras intenciones era mi objetivo, eso por lo que tenía que esforzarme y lo que me alentaba a escribir Lucas. Quería lograr volver a verlo y más aun no olvidarme de él. Logré mantener sus recuerdos y acordarme de él de vez en cuando, con cariño. Y si lo traigo ahora al presente es porque justo antes de fin de año recibí un mail en el que me avisaba su regreso a Buenos Aires, iba a ser un viaje breve y lo fue pero alcanzaba para vernos y tomar un café. El escribió en otra lengua: "tengo maravillosos recuerdos tuyos" (sí, míos. Nuestros)
Pero tuve que elegir y me fui de Buenos Aires todo el tiempo que Lucas estuvo aquí, para reencontrar a otra persona fui a buscar a Gabi el de 5 años, pero ya no estaba ahí o era muy joven todavía...
Babel II y Babel III  son más felices son también resumen de lenguas, una viaje en un tiempo determinado por horas y días pero que en mi propio tiempo es infinito. Empezó y todavía no termina, día a día lo recreo, lo recuerdo, no lo olvido.


Para mí Babel es el fin. Fue el final de la utopía de unos cuantos hombres que querían alcanzar la perfección de la existencia y ser inmortales, infinitos.
Para mí Babel fue darme cuenta lo difícil que es comunicarse y que la dificultad no está en las diferentes lenguas, si no en cada persona. Tal vez por incapacidad, tal vez por timidez o por desgano, a la gente nos cuesta comunicarnos. Por eso me propuse el ejercicio de comunicar y el desafío cotidiano de hacerlo sin palabras.

Cuando hablo trato de mirar a los ojos, mucho más si me hablan entonces escucho con los ojos también. Me río y comparto la risa. Si digo "hola", "gracias", "chau" que no sea al aire y si abrazo que sea con intención; un refugio el cuerpo del otro, es compartir. Uno no puede abrazarse solo...
que en el abrazo se mide el afecto me dijeron hace unos días y es así.

martes, 22 de noviembre de 2011

Babel III

14 de noviembre
Para Sofi, Malvi y Euge





Me contó mi hermana en medio del viaje que Euge se había enterado de algo feo. Las distancias no importan cuando ese algo hace triste a la persona, a un amigo.

De repente mi viaje de 15 días pareció un viaje más extenso. La gente me extrañó un poco, los más cercanos bastante. Y me lo demostraron de distintos modos cotidianos que me llenaron de alegría. Otras personas en cambio me extrañan ahora y desde hace tiempo porque me fui de sus vidas hace un rato, mucho antes de mi viaje.
La mala noticia de Euge no fue la única, hubo otras y pensando en eso mientras estaba en Luxemburgo me sentí cerca, quise abrazar a mis amigas y cantar y bailar ridículamente esa canción que más o menos dio inicio a este post para que no se sienta tan mal, para que pase el mal momento con risas y silencios... para estar ahí con ellas, todas juntas. Porque en realidad quería que estuvieran todas ahí conmigo aunque sea un día paseando en las callecitas estrechas, hablando en nuestro idioma. En castellano pero en nuestro queridísimo chivilcoyano, usando nuestras propias e "inventadas" palabras, nuestras frases. Riéndonos.
Dice la canción que... "un final puede ser un comienzo". Y lo es! quiero gritarlo porque ciertamente lo es. A veces es duro, es inesperado y no nos gusta y nos volvemos caprichosos porque queremos que todo siga igual porque es cómodo y es fácil. Pero no, un final es un cambio y los cambios son siempre positivos.

Mi viaje tenía un final: 30 de octubre. ¿Quería que durara más tiempo? sí, claro. Incluso llamé desde Alemania a la empresa aérea para cambiar mi vuelo e irme uno o dos días más tarde pero no pude. Después no importó tanto porque mi viaje no terminó ahí, volví a Buenos Aires y comenzó otra historia.
Hizo falta que me fuera un tiempito para encontrar el disfrute en las cosas simples que me ofrece "todo el tiempo" el lugar en el que vivo y saber que cada instante es único y que es uno mismo quien le da el significado correspondiente a cada oportunidad y saber que no se repite, que nada es igual que aunque es lunes cada seis días ningún lunes es igual al siguiente. Disfrutar un recorrido en colectivo, los rostros de la calle, la música que te ofrece en random el reproductor de mp3, una lectura, el sol en la cara, lo diferente. Es inmejorable. 



Cuando escribo escucho música, esta vez en mi repertorio musical, apareció "Amsterdam" de Coldplay  y dejó en mis oídos... "And time* is on your side, it's on your side now".


Me fui de Amsterdam y todas las demás ciudades, traje conmigo el recuerdo de todo lo que me ofrecieron y la promesa de todo lo que va a venir, de las futuras ocasiones. 

Time (tiempo en inglés): el tiempo es un período, es una época, es una ocasión, es la duración de las cosas, el tiempo es dinero diría mi amiga mamamono.
Para mí, el tiempo existe solo en nuestros pensamientos, a veces cuando nos acordamos de que nuestra existencia es finita.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Babel II

Mi único destino predeterminado en Europa fue Amsterdam mis expectativas eran bajas; era mi obligación estar ahí una semana y por eso elegí pasar los siguientes días en otras ciudades. Lo que me ocurrió fue que al ser la primera ciudad europea en la que viví,  me enamoré de ella. De cada una de sus partes, de la lluvia. Me enamoré del idioma inentendible, del frío, del agua. ¡Qué lindo y placentero es cuando algo te sorprende y te llena de una sensación tan difícil de describir! 
Porque si hay algo que disfruto son las sorpresas y en el viaje no paré de sorprenderme. 
Desde hace más de un año, en mi vida hubo finales y comienzos casi continuamente, los reconozco ahora a la distancia. Finales hablados y sin hablar; comienzos esperados otros imperceptibles. Mi viaje a Europa tuvo un comienzo y un final pero no puedo determinar el comienzo.

¿Fue el 16 de octubre cuando me subí al avión? o ¿fue en julio cuando me enteré que iba a viajar? 
¿Y el final? ¿terminó mi viaje cuando volví a Buenos Aires?

El viaje comenzó y terminó, duró un tiempo que me permitió ver de otro modo tantas cosas, todas las cosas. Y eso significa que lo que empezó después del paseo recién se inicia y sigo andando. Sigo en eso.

martes, 8 de noviembre de 2011

Babel I

Buenos Aires, 06 de noviembre.

 Para Gabriel.

La canción en inglés comienza: "they say an end can be a start". Me gusta. Es una canción de ritmo sencillo y alegre y aunque habla del desamor y el dolor es positiva porque claro que sí. El final de algo es el comienzo de otra cosa, siempre.

De repente estoy en noviembre y falta un mes para mi cumpleaños. Noviembre, no posteo desde agosto y sin embargo para mí la útima vez que publiqué en el blog fue ayer, hace algunos días. El tiempo pasa a veces más rápido que otros momentos, lo puedo sentir.

Me pasé el tiempo del medio entre agosto y fines de octubre pensando en mi viaje, ese que hice a Europa tan inesperadamente. Y en los últimos momentos antes de subir al avión no hice más que pensar en algunas personas. Debo admitir, últimamente soy más sociable con los desconocidos y más antisocial con los conocidos. No pretendo hacer nuevos amigos simplemente no quiero hablar tanto ni escuchar tanto más.
Antes de viajar tuve ganas de ver, estar, reconocer a Gabriel. Me molesta todavía haber viajado tan lejos sin haber hecho un viaje de muchos menos kilómetros para reencontrarme con él, no lo acepté y se manifestó en un infinito deseo de verlo. Gabriel es ese intermedio entre la persona desconocida y la persona conocida y aun habiendo estado tantos años sin contacto puedo llamarlo amigo, puedo sentir que somos distintos porque tenemos diferentes pensamientos y opiniones y porque transitamos distintas etapas de nuestras vidas y hoy hablamos un poco menos que cuando recién volvimos a saber de nosotros pero aun así ansío verlo y reencontrar al Gabi de 5 años que nunca olvidé.

lunes, 6 de junio de 2011

No soy yo es Vicky (II)

Si fuera dentista y tuviera la posibilidad de elegir a quién atender, seguro que a una paciente como yo no lo elegiría aunque fuese el último del mundo entero. Porque como paciente odontológica soy la hinchapelotez en persona. Y lo compruebo porque ¡tengo dos dentistas! y a los dos les hincho las bolas en dosis iguales pero por cosas bien distintas, cada vez que me atienden les hago saber que la anestesia no me gusta, que no puedo ponerme los elásticos en los brakets, que si usan mucha anestesia me molesta tener la cara dormida durante días, semanas y meses y que ando haciendo morisquetas en el colectivo para darme cuenta si tengo una parálisis facial, los jodo con los turnos. Un turno a la mañana luego lo cancelo, quiero otro día y ellos no pueden, arreglamos para un sábado, en fin... soy la peor.
Este sábado no me atendió mi dentista Lucas, al final me avisó que no podía y mentalmente le llovieron unas cuantas puteadas pero aproveché y a la tarde fui a comprar medias... volví a ser la peor pero un poco más feliz. 
La verdad es que tengo que confesar que no me cuesta elegir la ropa que me voy a poner cada día, tampoco qué comer en el almuerzo o la cena, no tengo problemas de indecisión a la hora de elegir restaurantes, lugares para pasear...  pero a veces voy al super y vuelvo a casa con 8 latas de atún, todas distintas; diferente marca, trozado, desmenuzado, en aceite, al agua... 8 latas de atún, una botella de agua mineral, pan y alguna otra cosita de limpieza tal vez. Vicky: "¿Y los otros ingredientes para armar alguna tarta o empanadas o algo para usar los casi 350 kilogramos de atún que compraste? ah no, las latas las compré para tenerlas, para usarlas "después" y porque además había una oferta genial de unas latitas mini que podes llevar al laburo para hacerte una ensalda". Ok, pensé mal. Creí que solo era una cuestión con el atún. ¿Será indecisión?
Pero el sábado me antojé de un par de medias gruesas esas que tienen algún dibujo para usar con vestidito o pollera y ahí comprobé que había tantas y tan lindas y que no iba a poder decidirme por un único par. Solo necesitaba uno para salir a la noche con mis amigas, que combinara con la remera con la pollerita de jean y con las botas. Fui a cinco casas de lencería y terminé comprándome 4 pares de medias. Chocolate, rojo, morado y gris. Lo más gracioso es que no usé ninguna de las que me compré, cambié todo mi vestuario en un segundo. Ah y jamás llevé ni una de las minilatitas que tan adorables me parecieron para hacerme un almuerzo en la oficina porque lo cierto es que jamás me haría una ensalada de almuerzo (menos con este frío) excepto si es como acompañamiento de algo. 
Vuelvo a preguntar, Vicky: "¿Será indecisión?".


PD: (lean mis etiquetas y tal vez me entiendan)

miércoles, 2 de febrero de 2011

Vicronopios

Hace un año aproximadamente pensé y escribí sobre los libros y dije esto.

Ahora quiero pensar y escribir que lo que quiero compartir son los viajes, porque si es así: 

"Cuando los cronopios van de viaje, encuentran los hoteles llenos, los trenes ya se han marchado, llueve a gritos, y los taxis no quieren llevarlos o les cobran precios altísimos. Los cronopios no se desaniman porque creen firmemente que estas cosas les ocurren a todos, y a la hora de dormir se dicen unos a otros: "La hermosa ciudad, la hermosísima ciudad". Y sueñan toda la noche que en la ciudad hay grandes fiestas y que ellos están invitados. Al otro día se levantan contentísimos, y así es como viajan los cronopios..."

Entonces quiero ser un cronopioS, quiero ser uno + uno, ser plural y hacer lo que más me gusta: hablarlos, fotografiarlos, oírlos, vivirlos, viajarlos...

sábado, 8 de enero de 2011

El año del conejo

Empezó el 2011 hace exactamente 8 días. No veo algunas personas, incluso algunas cercanas, amigos, familiares desde el año pasado.


Hace un par de días colgué un almanaque que me traje del Museum of Modern Art of New York. 
Comencé bien el año; como los brasileros, vestida de blanco recordando también que hacía un año celebraba con amigas la llegada del 2010 en Río de Janeiro. Y porque también quería estrenar el vestido que me regalo mi amigo Iván.  

Antes de ir a la fiesta del pueblo mi día fue así:
cené a eso de las 22 y 30, terminé de comer y me quejé que la banana frita estaba negra, entonces me sirvieron una porción de cheescake con frutos rojos que estaba deliciosa. Enseguida aparecieron las fotos, todavía no eran las 12 pero faltaban unos diez o quince minutos, nos servimos el champagne y encontré un recital de Queen en la tele. Entonces al ritmo de "Another one bites the dust" empecé a cabecear como loca y a golpear en la mesa, se hicieron las 12 y se me cayó el resto de la porción de torta que quedaba en el plato encima del vestido blanco. Así comencé muerta de risa, exigiendo que me limpiaran la ropa y bailando con mi hermana las  canciones de Freddy.
Ya limpita y feliz, seguí bailando. Nos juntamos en la casa de un amigo antes de llegar a la fiesta.

Lo que más me gusta de Chivilcoy con mis amigos son esos detalles que hacen que los momentos no se puedan repetir en otra parte del mundo con otras personas. Es el viaje en auto, todos amontonados, es la vuelta a la plaza en auto, a pie, en cuatri, las juntadas en casa, las cuadras hasta el bar, tirarse a charlar en el piso de casa, las pelis, la vereda, los mates. Y así lo reduzco a palabras pero es mucho más que eso..


Cuando finalmente nos juntamos en la fiesta me fui con Malvi, Euge y Sofi a pasear por ahí y de repente recibí el primer beso del 2011. Hablé uno o dos minutos con un chico no es mi amigo, no es un ex (compañero, novio, etc) pero lo conozco y me gusta así como me pueden gustar otros... un poco. Ni bien terminé de decirle "feliz año Nico!" me estampó un beso en la sonrisa. Fue muy lindo, no por el beso en sí sino por el gesto, porque espero que todas las cosas que me sucedan en el año sean así, sorpresivas, agradables, inesperadas, alegres... porque imagino que un beso es de buen augurio y más un 1 de enero de 2011 a la madrugada y porque me dormí a las 7 de la mañana y soñé que besaba a Iván* y besar en los sueños también es buen augurio.


*El me dio el abrazo más lindo en lo que va del 2011.


Feliz año lleno de besos para todos!

domingo, 26 de diciembre de 2010

Editame la vida "plis"

¿Cómo escribir lo que viví en NYC? ¿Cómo lo cuento, cómo lo describo? 

Cuando lo cierto es que todavía estoy ahí, parada en la puerta del edificio que fue mi casa durante esos días o sientiendo el frío otoñal en mi cara que me dejó impresas las ganas -aunque no me guste la estación-  de vivir un invierno neoyorkino.

Hoy estoy aburrida, son las 12:46 AM y no puedo dormir porque pienso que este estado es un indicio de que mis próximos dos meses van a transcurrir del mismo modo. 
No tengo ganas de escribir, ni de leer y a veces no tengo ganas de pensar pero no puedo evitarlo y lo hago y la mayoría de las veces mis pensamientos son recientes recuerdos de una ciudad que amé desde el primer minuto en el que bajé del avión porque así como anuncié en anteriores posteos, en New York me sentí parte de la ciudad.

Escribo, me lo pidieron y aunque no quiera, lo hago. No puedo no contar lo que fue estar allá, hacer mi viaje.
Estoy sentada con la netbook que me traje de la Gran Manzana, el calor hizo que durmiera una siesta y ahora no tengo sueño. Hablo con algunas personas y escucho musica. Veo algo que no quiero ver y mi mente -aunque esta cansada- no para de armar locas historias tan solo con leer un nombre, aun asì me rehuso a borrar algunas fotos.
Es tan vacío mi relato y al mismo tiempo lo siento tan solemne. Me habla un amigo, no le respondo porque aunque no quiera, a veces no puedo contra mi moral y me jode lo que hace entonces para no responderle mal, directamente no le contesto pero es tarde, pensé esto después de haberlo mandado al carajo.  

Entonces me habla alguien que me gusta y solo ese simple detalle me pone contenta. El me gusta pero es muy cómodo y eso me aburre. No quiero hablar a través de una computadora y a tantos metros de distancia, quiero verlo, que me enseñe a usar la cámara de fotos nueva y que me bese. Nada más.

"New York es cinematográfico..." así inicio mi monólogo cuando me preguntan por la experiencia. A veces cambio el orden del relato y acomodo a mi antojo las cosas que me gusta contar y destacar pero el comienzo siempre es el mismo. Y continúo: "te sentís parte de una película, un personaje más..." y es así, NYC es solitaria, la gente que vive allá esta sola y no se sienta a tomar el café. Lo llaman "take away", se bebe mientras se camina o se lo toma sentado frente a un escritorio. En mi caso, mi asiento fue un banco frente a una hermosa fuente luminosa de agua danzarina que adorna una de las tantas plazas que hay en la ciudad, en este caso fue en el escenario del Lincoln Center, lugar lindo si los hay. 

Pero de repente... ¡Que  pintorescos, reales y cotidianos se vuelven algunos rincones con solo caminar una cuadra, doblar en una esquina y sumergirse en "Little Italy". Fantasié y elegí un departamento bohemio en esa zona, exactamente en la 6ta avenida y calle Prince. Y me imeginé ahí, compartiendo charlas y comidas con amigos y con amor.
Cómo me alegró fotografiar una antigua panadería ubicada en la calle Spring, porque primero la encontré en una postal que compre en el Central Park y paseando mientras conversaba y tomaba un chocolate caliente con una de mis amigas me detuve un instante y fue como si ese lugar hubiera cobrado vida solo para mí. 

Que año de encuentros el mío.
Encontré lugares, me encontré casualmente personas, también momentos y revelaciones. De algunos, de los que pude tomé fotografías, otros estan archivados y de a momentos los uso para refrescar mi memoria, para reflexionar también pero nunca para quedarme en el pasado; prefiero rehacer recuerdos con nuevas memorias; de todas maneras  "todo eso" me hizo feliz porque me encontré a mi misma y me reconocí.

Qué puedo decir, a New York voy a volver probablemente, cuando sienta que no puedo pasar un momento más sin recorrer la 5ta Avenida, perderme en el Central Park, caminar por las calles desiertas de Harlem, viajar en tren y atravesar Brooklyn, ver desde cualquier vereda del barrio chino las ventanas de los departamentos que se agrupan, históricos, uno al lado del otro e intentar espiar e imaginarme una película entera con sus protagonistas, sus antagonistas, sus escenarios, sus conflictos y resoluciones; es que a veces es tan importante y tanto más satisfactorio ponerse en el lugar de testigo, de espectador. Descentrarse, correrse a un costado y analizar lo que sucede. Probablemente la reflexión sea mucho más fiel y fructífera. 

Que la vida es como el juego del cubo mágico, que difícil es que todas las piezas del mismo color queden agrupadas a cada lado. Lo valioso es arriesgarse, ser valiente y lograr que ese orden estricto se rompa y cada lado quede pintado de varios colores. Porque como dice John Lennon: "la vida es lo que te sucede mientras estás ocupadO haciendo otros planes". 
Por tal motivo deseo que los colores de mi vida siempre esten mezclados, no por caos o por desorden sino por el disfrute de que la vida me sorprenda día a día con hechos, emociones... con vida.




feLiZ 2011.

domingo, 24 de octubre de 2010

I ♥ NY

Mañana a las 7:45 AM estaré volando hacia la ciudad que me quita el sueño, la que de tanto ver retratada en películas buenas, mediocres o malas me convenció de que tengo que estar ahí mismo, "viviendola" ahora, en este momento. 

No era antes y después... veremos. Pero ya no podía esperar más tiempo.

Me voy. Me llevo varias cosas muchas de ellas necesarias para estar allá. Otras seguramente de lo más innecesarias. Pero lo que no dejo por nada del mundo, son los saludos, los buenos deseos, la alegría y los nervios que los otros (amigos, familia) sienten por mi viaje a pesar de no hacerlo conmigo, ese modo de compartir me llena de felicidad.


Me quedo con la frase de una amiga, Laura que en otras palabras me dijo: "Sos New York".

Así me siento ahora, parte de la ciudad que me espera... ella me espera a mí.

Nos leeremos a la vuelta. Besos a todos.






lunes, 18 de octubre de 2010

Cap. II: el que quiere Celeste...

Fue el día de la madre y de la familia. Por lo tanto elijo escribir esto y dedicarselo a mi mamá, la NO ansiedad por mi viaje a NYC (que pronto va a aparecer, te espero querida ansiedadad) no me permite escribir al respecto de eso.

Y prefiero hablar de mi madre, un personaje, una genia. Mi mamá debería haber sido tantas cosas, agradezco que cada día me regale algo de eso y que nunca haya dejado de ser mi mamá.


No es lo mejor que puedo escribir para retratarla, pero lo iré haciendo de a poco, porque Celeste es de esas personas que no tienen desperdicio.

Mamá que me hiciste llorar y que me hiciste reír, hoy me haces llorar de risa y te amo por eso y por tantas otras cosas más. Feliz día!







Cuando era chica (y ahora también) solía preguntar muchas cosas, generalmente cosas como: ¿dónde está?, ¿a dónde fue?, ¿qué pasaría si...?

Y casi siempre se lo preguntaba a mi mamá.

Vicky: "Mamá, ¿dónde está papá?
Celeste: "Se fue"
Vicky: "¿A dónde?"
Celeste: "A donde cagó el conde"

Y en mi mente aparecía un tipo vestido de negro, medio escondido que bajaba por un monte y luego desaparecía. Era el Conde Drácula que iba a cagar, de eso estaba segura.

jueves, 2 de septiembre de 2010

"...pasa el elefante..."

Un viernes.

te crucé, intenté que no sucediera pero te crucé al final del día. y miento porque primero te vi, más temprano te vi de lejos y te extrañé.
Cuando te crucé, primero escuché tu voz, me adelantó tu presencia. y sentí miedo, sentí DESAPARECER.  
Ni te miré porque me hubiese detenido a saludarte. ¿por qué me hubiese detenido a saludarte si ya no estábamos esperando para caminar juntos hasta la avenida? 
deseé desaparecer o ser otra persona.
Y caminé sola y me mordí los labios para no llorar.
Y llegué hasta la avenida y esperé.

"Ya no quiero verte"  - pensé

Ya no quiero acordarme porque si no podemos estar. Entonces quiero que desaparezcas vos.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Pasala y que no vuelva

Seguro todos recordarán del colegio, de los amigos, de la infancia, de la edad del pavo; un juego que jugábamos todos, nadie ganaba o perdía, no había equipos ni reglas. Consistía en pasar algo, en general y entre los más grandes era un golpe en alguna parte del cuerpo acompañado de un histérico y risueño: "pasala y que no vuelvaaa", lo que indicaba que ese mismo golpe, ese mismo mensaje se lo tenías que pasar a otra persona, si te lo quedabas no perdías pero el juego llegaba a su fin.
Si el juego era entre los más chicos el mensaje iba en papel, generalmente el "pasala y que no vuelva" era una frase ridícula escrita a mano en un papel arrugado que solo tenía como fin distraer al otro y tal vez provocar su risa en alguna clase silenciosa del colegio.

Pero ahora, cuando me acordé de esto, además de sentir un poco de nostalgia, pensé en el hecho de PASAR en el sentido de VIVIR. Y me repetí un par de veces, "pasala y que no vuelva"... "vivila y que no vuelva". Pero además pensé: "pasala" de "atravesala", atravesar la situación y seguir adelante y ahí encontré el "que no vuelva".


Para graficar la frase es algo muy simple, así: una persona que camina por una calle cualquiera y tiene que sortear obstáculos, algunos más difíciles que otros pero al final todos (no importa cuántos sean) quedan atrás y la persona mira y entiende que pasó, que atravesó el camino y que no vuelve, por lo menos por ahora no.

En cuestión de relaciones pienso que es válido pensar así, más que nada cuando uno intenta ubicarse en el lugar de la otra persona, tal vez un amigo al que le toca pasar cierta situación y en algún otro momento, seremos nosotros u otro amigo los que pasemos por una situación con obstáculos que vencer. Lo cierto es que nunca, por más similares que sean esas situaciones van a ser iguales, y jamás vamos a poder ponernos en los zapatos del otro para entender lo que esa persona siente cuando tiene que atravesar esa situación. 
En los intentos por ayudar al otro, escuchamos atentos las historias que nos cuentan. 

Una amiga que en su camino por cortar definitivamente el vínculo con su ex novio de 5 años, sigue saliendo con los amigos y parientes de él y le decís con voz fuerte y decisión: "boluda, ¿por qué hacés eso? salí y divertite pero con otras personas, conocé gente nueva..." y cerramos la conversación, casi con censura con la trillada frase: "yo jamás haría eso su lugar". 
Hay otras amigas, una me cuenta que sale con un tipo que tiene novia y prácticamente la odias por hacer eso y otra vez intentás convencerla: "te estás equivocando, vas a sufrir mucho". Punto y decretás: "yo sé que nunca accedería a una cosa así".

Ojalá todas me respondieran y me cerraran la boca: "Ey Vicky, pasala y que no vuelva". (que te pase y después hablamos)
Porque la verdad es que no puedo ponerme en su lugar y nada es tan seguro y tan definitivo y quizás vos, yo y todos alguna vez pasemos por alguna situación similar pero nunca igual a la que viven los otros, todos.
Porque además no se sufre más o menos, se sufre y punto.  
Ahora me toca a mí. 
Pienso: la paso y que no vuelva. En pleno proceso, pienso que no vuelva. 

Mi obstáculo mayor es que pensar que las decisiones que toman los demás se pueden cambiar, que hay un truco o una forma mágica para cambiar eso pero ya lo voy a pasar...

martes, 3 de agosto de 2010

El amor es un huevo

Esto lo rescaté hace un par de días de mi espacio del MSN, lo tengo poublicado ahí desde el 30 de julio de 2005. Y quise compartirlo acá después de varios años, pienso lo mismo.  Hoy con 26, antes con 21. No puedo evitarlo, las fechas y el paso del tiempo, me obsesionan. Espero que lo disfruten...
 
 
"Love is an egg"... dice la canción en mi mente y continua hablando de nubes y amores no correspondidos pero yo  me quedo pensando en la primera y simple frase de la canción. Por alguna razón afirma con tanta seguridad que algo tan grande  y a la vez tan abstracto es exactamente igual a un huevo (es como decir que la biblia y el calefón se parecen... ja).
Entonces pense y llegue a la conclusión de que el amor es un huevo y no dos o una docena entera de huevos, por la simple razón de que cuando el amor (y no el corazón) se rompe suena exactamente igual a cuando un huevo se rompe.
 
 

Algo tan grande, poderoso, inevitable que puede ser verdadero o no y que hace doler suena igual a un huevo al romperse.

Oh, el amor... tan irremediablemente destructible...

jueves, 22 de julio de 2010

Encontré una razón

Oh, Sí creo
en todas las cosas que dices,
que lo que llega es mejor que lo que tenía antes


Y será mejor que vengas, vengas, vengas a mí.
Mejor será que vengas, vengas, vengas a mí.
Será mejor que corras, corras, corras hacia mí...
será mejor que vengas.


Oh, sí creo
en todas las cosas que dices
que lo que llega es mejor que
lo que tenía antes


Será mejor que corras, corras, corras, corras hacia mí.
Será mejor que corras, corras, corras hacia mí.
Será mejor que vengas, vengas, vengas a mí
será mejor que corras.
Cat Power

Será cuestión de entenderlo y ponerlo en práctica...

martes, 22 de junio de 2010

No soy yo, es Vicky

Subir al ascensor del laburo en el 5to piso, para bajar a buscar la comida o al kiosco y apretar desenfrenadamente el botón y que las puertas no se cierren, que entre una compañera de trabajo y te vea apretando el botoncito y la mires y le diga completamente segura y seria: "no funciona" y a pesar de lo que dijiste, sigas apretando frenéticamente. Y ella te pregunte: "Vick, ¿a dónde querés ir? y le digas sin reparo: "a PB" y te mire sin entender qué mierda te pasa y te diga "Pero estás apretando el botón del piso 5" y prácticamente tenga que arrancarte el dedo que casi dejas incrustado en el botón.

Cepillarme los dientes y después darle al enjuague bucal tragarme el líquido al mejor estilo "publicidad de CocaCola" como si en realidad me empinara la botellita de la gaseosa para matar mi sed y realmente creyera que destapando el Colgate Plax "destapo felicidad"...

Ir a la clase de gimnasia con un jogging holgado que solamente uso para el gym y sí, para dormir también, debo admitirlo.  
Estirar a morir y abrir las patas a más no poder. Llegar a mi casa y darme cuenta que el puto pantalón tiene un agujero en el medio del culo del tamaño de la provincia de Buenos Aires y tal vez un poco más. Y recordar que lo usaste varias clases seguidas. Desastre.

Qué luego de cuatro años de estar viviendo en el departamento que comparto con mi hermana. Sigan llamando y preguntando por Beatriz, la ex inquilina y que hace unos días, luego de dos llamados de dos personas distintas, con una diferencia de menos de treinta minutos. Atienda y sin dudarlo diga: "No, Beatriz ya no trabaja acá". Y me empiece a reír como tonta mientras el tipo me seguía preguntando cosas y le corte!

Llamar por teléfono a un amigo después de una fiesta para saber en qué se vuelve a su casa, para básicamente usarlo de remís y que me lleve a mi casa y a mis amigas también. Que me atienda y le diga: "Hola pa" y me empiece a matar de risa y deje esperando al desorientado amigo y que mis amigas me digan: "dale Vicky, hablá!" y le corte!

Tengo problemitas... qué novedad.

lunes, 17 de mayo de 2010

Não acredito!! (no te la creo)

No me gusta criticar a quien o quienes no me quisieron como los quise yo. 
Mentira, sí lo hago pero no con odio ni con tanta fuerza como para gastar con todas mis energías, tengo que reconocer que a veces soy "demasiado buena" o "medio pelotuda".


Pero ¡basta!

Quiero desquitarme y criticar hasta lo más superficial de una persona, quiero ser mala y dejar en evidencia las miserias de algunos, incluso aunque eso me deje en evidencia y quien lea esto piense lo tonta que soy por juntarme con gente de tal tipo...
Es que a veces, o casi siempre ni yo me entiendo, entonces cómo van poder entender los demás por ejemplo la siguiente situación:

Madrugada, casa de Pepo y otra vez el pis que no se aguantaba salir de mi vejiga. Le pido ir al baño y vuelvo a la cocina donde estaba él. Lo encuentro de espaldas a una pequeña ventana que da al patio de su casa justo sobre la mesada. Lo primero que veo es que tiene los pantalones bajos. Me mira y sonríe un poco avergonzado. 

¡Estaba meando la bacha de la cocina! (WTF!!) Lo único que pude decirle fue: "¿Qué estás haciendo sucio?"
Y aún habiendo sido testigo de esa situación, nos fuimos a dormir. 


PD: La imagen es de www.nataliedee.com (sin el Pepo made in Paint by mi y mal) jaja

lunes, 19 de abril de 2010

Mañana de sol, bajo por el ascensor y si no me tiro es porque no es estoy de humor

Me acosté temprano para que levantarme a las 8 de la mañana no me resultara taaaaaan difícil. Me dormí al toque pero a las 4 y 17 de la madrugada me desperté con la sensación de que el sueño/pesadilla que acababa de terminar no era un sueño, era de verdad. 
Las peores pesadillas son esas en las que no hay "monstros", sangre, asesinatos, fantasmas, muertes... son esas en las que uno está de protagonista y la pasa tan mal que se la cree porque es tan real que hasta llora o se lamenta. Los demás personajes, situaciones y espacios son tan reales que difícilmente uno puede detenerse en medio del sueño a pensar: "Hey! esto es un sueño así que no me la voy a creer".  Yo no puedo lograr eso ni en sueños ni en pesadillas, en fin... me levanté angustiada, fui a la cocina porque tenía la boca seca y me serví el resto de soda que quedaba, desde el borde de un tupper una cucaracha se hacía la pelotuda y me quería hacer creer que estaba muerta, la reventé contra la mesada. Volví a la cama y la verdad es que me costó volver a dormir, no podía dejar de pensar en el malsueño en el que yo lloraba y escuchaba cosas que no quería oír. No pude evitar pensar que aunque fuese un sueño podía llegar a hacerse realidad.
Mi despertador sonó a las 8 en punto, me vestí y me fui, tenía que encontrarme con un tipo para hacerle una entrevista. 
La cita era a las 9, a las 9:02 yo todavía viajaba en el 109. Pero no me preocupé, pensé como una tonta... "va a ser fácil encontrar a un desconocido en una torre de oficinas, ¿qué hago? me pongo un cartelito que diga BUSCO A DANIEL C." Porque el detalle es el siguiente: cuando llegué a mi casa luego del laburo, el día anterior, me di cuenta que me había olvidado de anotar el número de su celu. 
Llegaba tarde y no tenía manera de comunicarme con el señor... ¿para qué fui? Entré al edificio y pregunté por él, ya se había ido. Mientras tanto, no paraba de recibir mensajes de "el pesado". 
El pesado es un tipo que hace una revista cultural para la cual escribo sobre cine.
Por supuesto que no le respondí ni un mensaje hasta que no llegué a la oficina. 
Camino a mi trabajo, me tropecé, traté de no pensar en la pesadilla, de no ponerme de mal humor, de no ser tan quejosa y lo logré.
Me senté en mi escritorio, lo primero que hice fue intentar comunicarme con el de la entrevista pero no me contestaba, enseguida me llama él, muy buena onda, acordamos para otro día. ¡Genial! 
Todavía tenía que comunicarme con "el pesado" para que simplemente "dejara de -entre otras cosas- querer ponerme de pésimo humor. Le mandé un mensaje, le pedí que por favor me permitiera enviarle una parte de la nota hoy y el resto al día siguiente a primera hora. Me responde: "no Victoria". Me colmó la paciencia el "NO" y el Victoria.
Ok, ¿querés tu notita? Ahora te la mando. (Obvio que no le respondí así pero me hubiese encantado). 
Mi respuesta vía mail fue:
"Te envío la nota, para las próximas notas las películas las voy a elegir yo porque sino pierdo tiempo buscando películas que no existen y ya te dije que si no veo una película no puedo hacer una nota sobre la misma".
 
Apreté enviar y pensé: "cuando te vea te voy a cagar a palos". 

Después con tranquilidad chequeo mis otros correos, tengo 17 mails en hotmail. De los 17 ninguno es de interés. En doce horas 17 mails... todo basura. 
Y entre tanta basura, tengo un mail de Martu,  la mamá de Iván que, dicho sea de paso, me manda, a razón de 10 mails por día que son cadenas y que por lo tanto borro sin leer.
Pero hoy, abrí uno que no tenía asunto, que justo estaba debajo de una notificación de FB y que se abrió directamente. 
Y entonces ¿Qué leo? Nada. El mail no tenía mensaje. ¡Tenía una foto tamaño baño de su hijo mayor, Iván!

¿¿¿Me está cargando??? No, Marta es un amor... pero mandarme una foto del hijo en primer plano abrazando a su querida madre y a su hermano... ¿hacía falta? Gracias Marta, te adoro.

Conclusión: al hijo de puta de la revista le voy a mandar la parte que falta de la entrevista y como que no la publique voy y le corto las bolas.
De todas maneras, ando de buen humor, hasta cierto punto esto que pasó me da risa.
Me calcé los auriculares para escuchar música variada, "Claro de Luna" de Debussy qué hermosa canción...

Pero pienso: tendría que ser aun más ortiva/malaonda/maleducada/chota pero por ahora hasta ahí llega mi grado de maldad.